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Cuando te planteas que quieres ahorrar y te pones a investigar, te das cuenta que las noticias en Internet, televisión y periódicos, te hacen reflexionar que realmente lo que hay en el mercado no cumple con las expectativas que tenías. Así, la idea de la mayor parte de las personas es buscar una cuenta o un depósito porque se piensan que es mucho más seguro. La razón que explica que esta concepción es errónea está en: un ahorro que cuyo rendimiento no supere la inflación y los impuestos no es un rendimiento que nos haga ganar capacidad adquisitiva a largo plazo.

El problema es que la mayor parte de la gente confunde ahorrar con dejar el dinero muerto; y no es lo mismo. A la hora de ahorrar es importante saber por qué lo estamos haciendo, marcarse un objetivo, ser constantes y no salirse ni un milímetro del plan trazado.

Las cuentas remuneradas cumplen una función muy específica: la de ser un medio para remunerar la liquidez que utilizamos para pagar nuestros imprevistos diarios. Por ello, son dos los motivos por lo que no vas a conseguir ahorrar a través de una cuenta remunerada:
1.El dinero al ser líquido y estar disponible de inmediato, puedes sentir la tentación de sacarlo ante un pequeño imprevisto.
2.A la hora de recibir intereses, en la gran mayoría de las cuentas remuneradas, estos no se reinvierten; por lo que se pierde el mejor fundamento del ahorro que es la capitalización compuesta.

Por otro lado, si analizamos las cuentas remuneradas que hay en el mercado actualmente tenemos: desde la famosa cuenta naranja, la cuenta 123 del Santander y, la cuenta Self de Self Bank la Freedom de Mediolanum. Ninguno de estos productos hacen que obtengas más de un 1,5% y, además, cuentan con muchos límites sobre el total; es decir, en algunos casos si pones más de 30.000 euros ya no remunera salvo alguna excepción sobre el límite, pero aun así no superamos escenarios de inflación, suponiendo que la inflación está en el objetivo del BCE del 2%.

Haz un plan de acumulación de capital

Además, estos rendimientos es habitual que no se retribuyan; y más sabiendo el escenario en el que están los tipos de interés. Los bancos hacen un gran esfuerzo en dar publicidad a estas cuentas como gancho comercial con la idea de hacer otras cosas como fondos, planes de pensiones o estructurados.

Hoy en día la forma más eficaz de ahorrar: construir un plan de acumulación de capital. ¿En qué consiste? Fundamentalmente en marcarse un objetivo concreto como pagar la casa, el coche o la educación de los hijos. Es muy recomendable, además, utilizar una estrategia a largo plazo (Dollar Cost Average). Para ello, se puede utilizar un índice de referencia lo suficientemente solvente como para dar una ciertas garantías de éxito. Con este fín, los mejores índices son MSCI World en dólares o el S&P500 también en dólares y hacer aportaciones periódicas siempre con la misma cantidad siendo constantes. Es mucho mejor aportar 300 euros al mes que 3.600 de golpe una vez al año.

Otra medida correcta cuando uno hace un plan de ahorro es ir en contra de las emociones y las ideas que uno piensa como mejores o lo que cree que va a hacer el mercado. En temas de ahorro es mejor evitar las emociones. En la actualidad, existen en el mercado productos de este tipo como son los PIAS, dentro de los cuales hay algunos que me gustan mucho y que suelo recomendar para mis clientes.

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