Seleccionar página

A pesar de que creo que se impondrá la cordura y sensatez y Reino Unido no saldrá de la UE, es conveniente analizar las dos opciones existentes posibles de este evento. Lo que está claro es que la volatilidad va a ser elevada y según nos vayamos approximando al 23 de junio, aún será mayor. En el caso de la permanencia de UK en la UE, podríamos ver un pequeño rebote en la renta variable británica, pero si el voto es favorable a la salida de la UE, existiría una importante corrección.

En el primer caso -Bremain- se aceleraría el crecimiento, lo que daría paso a más inflación y subidas de tipos. Además, creo que la libra podría subir con fuerza una vez despejadas las dudas.

El único problema que le veo a este este escenario es que, “independientemente del referéndum, la bolsa inglesa no tiene mucho potencial al alza”. Al igual que la europea y americana, “los beneficios empresariales se están contrayendo respecto a las expectativas y eso está causando una expansión de múltiplos”. Asimismo, el rebote de petroleras y materias primas ha favorecido al FTSE, que acumula una caída este año del 1% frente a una contracción del 8,5% del Eurostoxx 50.

Por tanto, “si en el referéndum el resultado es favorable, todos respiraremos más tranquilos, pero no creemos que sea motivo para un gran rebote, dado a que el principal problema al que nos enfrentamos es de valoraciones”.

Reino Unido sale de la UE

El escenario no deseado supondría una contracción del crecimiento por la incertidumbre. “Se producirá una caída de la libra contra otras monedas provocando inflación por el encarecimiento de las importaciones y rebote a medio plazo del crecimiento gracias a la competitividad de una libra barata”. Aunque se incremente la inflación, como el Banco de Inglaterra no podría subir tipos por no hundir la economía, lo que provocaría tipos reales negativos.

En este caso, habría una caída importante, pero no solo de Reino Unido, sino de toda Europa. Una idea justificada en que “la rotura del libre comercio entre las dos áreas tendría un impacto relevante en todo el comercio paneuropeo y por tanto, en las empresas del continente”.

La libra caería contra el resto de las monedas, pero también el euro. En este sentido, el problema es que la moneda inglesa ya se ha depreciado, y el euro viene de fortalecerse con la consecuente potencial pérdida de competitividad.

Dólar, el activo refugio

Independientemente de lo que pase en el referéndum, el activo más interesante será el dólar. “Si hay Brexit, éste se apreciará respecto a la libra, pero también respecto al euro. De lo contrario, no debería moverse mucho, ya que el euro ya viene de una apreciación importante”.

Por lo que para cubrirnos ante el posible riesgo del Brexit, la mejor opción sería invertir en el dólar.

A %d blogueros les gusta esto: