Populismo impopular
El crecimiento de los partidos populistas en las elecciones europeas no ha favorecido la popularidad de los activos de riesgo del continente. ¿Deberían los inversores apartarse de Europa o representa esto una oportunidad de compra?
1. Fundamentales
En las elecciones al Parlamento Europeo, los partidos populistas —como Agrupación Nacional de Francia (anteriormente, Frente Nacional) y el recién formado Partido del Brexit, del Reino Unido— ganaron en sus respectivas circunscripciones, aunque los partidos proeuropeos lograron un buen resultado en conjunto. De hecho, si puede extraerse una conclusión de los resultados es que existe un cansancio generalizado con los partidos centristas nacionales tradicionales de Europa, más que una oposición generalizada a la pertenencia a la UE. Uno de los principales culpables de este malestar puede ser la persistente debilidad económica europea. Los datos macroeconómicos siguen siendo dispares: índices de directores de compras de la zona euro que decepcionan, pero una encuesta de confianza de la Comisión Europea que ilustra mejoras alentadoras. En lo relativo a las empresas europeas, sus beneficios correspondientes al primer trimestre se situaron en general por encima de las expectativas. Mientras tanto, los indicadores de crédito —como los niveles de apalancamiento y cobertura de intereses— no preocupan en demasía, especialmente cuando los costes del crédito son bajos y la encuesta sobre préstamos del Banco Central Europeo sugiere que los bancos siguen inclinándose por conceder préstamos a las empresas.
2. Valoraciones cuantitativas
Los tipos de referencia en Europa han descendido de forma continuada: la tir del bono alemán a 10 años se sitúa en la actualidad solo 3 puntos básicos (pb) por encima del mínimo histórico del -0,19% registrado en 2016. Las variaciones en las clases de activos europeos de mayor riesgo han sido menos pronunciadas. Las rentabilidades generales del high yield europeo han aumentado al 3,67%, lo que supone una subida de 47 pb desde los mínimos recientes de abril, pero un nivel bastante alejado del 4,90% de comienzos de año. El riesgo idiosincrático ha vuelto a repuntar —Thomas Cook y Casino han sido los últimos valores en sufrir importantes variaciones de los precios—, aunque lo agradecemos dadas las oportunidades de selección activa de crédito que permite dicha evolución. (Datos a 28 de mayo de 2019.)
3. Factores técnicos
La demanda de activos europeos de riesgo ha sido escasa: el high yield registró tres semanas consecutivas de salidas de fondos a partir del 6 de mayo. La oferta, por otra parte, sigue respaldando al high yield europeo, pues esperamos que los volúmenes de las operaciones continúen por debajo de los niveles del pasado año. La escasez de activos de renta fija con rentabilidades superiores al 1,5% también favorece el crédito de menor calidad. Nuestra preocupación es que el persistente entorno de tires bajas haga que los inversores utilicen en mayor medida el apalancamiento y aumenten sus asignaciones a clases de activos menos líquidos, como el crédito privado y el private equity.
4. ¿Qué significa esto para los inversores en renta fija?
Dado que las elecciones europeas han arrojado resultados generalmente proeuropeos, queda ya atrás uno de los riesgos por acontecimientos determinados que seguíamos. Una vez se digieran los resultados, es probable que los inversores respiren tranquilos en vista de este resultado y comiencen a aprovechar la mejora en las valoraciones de los activos europeos de riesgo. Las repercusiones generales del crecimiento de los partidos populistas aún están por ver, pero está claro que tanto la selección de países como de crédito será cada vez más importante para que los inversores puedan afrontar el auge de los riesgos idiosincráticos.

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